77-La oración por quienes trabajan en relación de dependencia
"Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís." Colosenses 3:23-24

NOTA 77
La Oración por quienes trabajan en relación de dependencia
Trabajando como para el Señor
- "Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís." Colosenses 3:23-24
Introducción
Millones de personas pasan gran parte de su vida trabajando para otra persona, una empresa, una organización o un gobierno. Allí enfrentan desafíos diarios:
- jefes difíciles,
- compañeros complicados,
- injusticias,
- cansancio,
- falta de reconocimiento,
- presión,
- incertidumbre
- y decisiones éticas.
La Biblia enseña que el trabajo no es una consecuencia del pecado. Dios mismo puso al hombre a trabajar antes de la caída (Génesis 2:15). Lo que el pecado produjo fue el esfuerzo, el conflicto y el sufrimiento asociados al trabajo (Génesis 3:17-19).
Por eso, la oración de quienes trabajan en relación de dependencia no consiste solamente en pedir un mejor sueldo o un mejor jefe. Consiste en pedir que Dios transforme nuestro corazón para trabajar cada día como representantes de Cristo.
Nuestro verdadero Señor no es el empleador. Nuestro verdadero Señor es Jesucristo.
Palabras originales
1) ἐργάζομαι (ergázomai)
Significa trabajar, ocuparse, producir, realizar una tarea con esfuerzo y diligencia.
No describe una actividad pasiva, sino un trabajo responsable y constante.
2) ἔργον (érgon)
Se refiere a una obra, labor o trabajo realizado.
En el Nuevo Testamento muchas veces describe tanto el trabajo cotidiano como las obras que glorifican a Dios.
3) καρδία (kardía)
En Colosenses 3:23 la expresión "de corazón" comunica la idea de hacerlo con toda la persona: voluntad, inteligencia, pasión y sinceridad.
No se trata simplemente de cumplir horarios.
Se trata de servir a Dios desde el interior.
¿Qué nos enseña Dios?
1. Nuestro trabajo tiene un propósito espiritual
Muchas personas creen que el ministerio pertenece solamente a pastores o misioneros.
Sin embargo, Dios también llama médicos, docentes, comerciantes, administrativos, ingenieros, obreros, enfermeros, empleados públicos, secretarias, choferes y profesionales para glorificar Su Nombre mediante su trabajo.
- Cada escritorio puede convertirse en un altar.
- Cada oficina puede convertirse en un campo misionero.
- Cada jornada laboral puede convertirse en un acto de adoración.
2. Trabajamos para Cristo
- Pablo cambia completamente nuestra perspectiva.
No dice: "Trabajen solamente cuando el jefe los mire."
Dice: "...como para el Señor."
Cuando entendemos esto:
- desaparece gran parte de la queja;
- cambia nuestra actitud;
- aumenta la excelencia;
- disminuye el resentimiento;
- crece nuestro testimonio.
- La calidad de nuestro trabajo habla del Dios a quien servimos.
3. La integridad es parte de nuestra oración
Oramos para que Dios nos dé:
- honestidad;
- puntualidad;
- responsabilidad;
- respeto;
- sabiduría;
- dominio propio;
- excelencia;
- espíritu de servicio.
- No buscamos solamente prosperar.
- Buscamos honrar a Cristo.
4. También oramos por nuestros jefes
La Biblia manda orar por quienes ejercen autoridad.
Un jefe sabio bendice a toda una organización.
Un jefe íntegro protege a cientos de familias.
Dios puede cambiar el corazón de quienes toman decisiones.
Por eso no respondemos únicamente con críticas.
También respondemos con oración.
5. Cuando vivimos injusticias
- José fue vendido.
- Daniel fue perseguido.
- Nehemías soportó oposición.
- Ester enfrentó amenazas.
Todos ellos permanecieron fieles mientras servían bajo autoridades imperfectas.
La oración no elimina todas las dificultades.
- Pero fortalece nuestro carácter para atravesarlas con fidelidad.
Aplicación para Mamás que Oran
Muchas mamás trabajan fuera del hogar.
Otras trabajan desde sus casas.
Algunas buscan empleo.
Otras sostienen económicamente a toda su familia.
Dios conoce cada esfuerzo silencioso.
Cuando una mamá sale temprano para trabajar con integridad, también está adorando.
Cuando rechaza la corrupción.
Cuando trata bien a sus compañeros.
Cuando cumple su tarea con excelencia.
Cuando mantiene un espíritu agradecido.
Está dando testimonio del Evangelio aun sin pronunciar una palabra.
La Oración de Alejandra por las Mamás que Oran
Padre amado:
Gracias porque Tú eres el Señor de mi vida y también del trabajo que me has confiado.
Enséñame a trabajar con excelencia, integridad, responsabilidad y alegría.
Que nunca olvide que antes que servir a una empresa, sirvo a Jesucristo.
Dame sabiduría para tomar decisiones correctas.
Guarda mi corazón de la amargura, de la queja y del desánimo.
Bendice a mis autoridades, a mis compañeros y a quienes dependen de mi trabajo.
Haz de mi lugar de trabajo un espacio donde Tu luz pueda reflejarse cada día.
Que mi conducta glorifique Tu Nombre y abra puertas para compartir el Evangelio.
En el nombre de Jesús.
Amén.
Modelo de oración
Señor:
Hoy pongo delante de Ti mi trabajo.
Consagro mis manos, mis decisiones, mis palabras y mis actitudes.
Ayúdame a trabajar como para Ti y no solamente para los hombres.
Hazme fiel en lo poco.
Protégeme de toda injusticia y de toda tentación.
Permíteme ser un instrumento de paz, excelencia y verdad.
Que cada tarea realizada refleje Tu carácter.
En el nombre de Jesús.
Amén.
Mientras sigo orando
- Oraré antes de comenzar cada jornada laboral.
- Bendeciré diariamente a mis autoridades.
- Trabajaré con excelencia aunque nadie me observe.
- Rechazaré toda forma de deshonestidad.
- Buscaré glorificar a Cristo mediante mi trabajo.
La Mamá Desconocida
Hoy oramos por aquella mamá que trabaja muchas horas para sostener a su familia.
Quizá nadie reconoce su esfuerzo.
Quizá vuelve cansada cada noche.
Quizá siente que su trabajo pasa desapercibido.
Pero Dios conoce cada sacrificio.
Oramos para que el Señor la fortalezca, la proteja, le conceda favor delante de sus autoridades y haga prosperar la obra de sus manos para la gloria de Cristo.
Conclusión
El trabajo nunca fue diseñado únicamente para producir ingresos.
Fue diseñado para glorificar a Dios.
Cuando entendemos que servimos primeramente a Cristo, nuestro empleo deja de ser solamente una obligación y se transforma en una oportunidad diaria para honrar al Señor, bendecir a otros y reflejar el Evangelio mediante una vida íntegra.
Que cada jornada laboral sea una oración viviente que proclame: "Porque a Cristo el Señor servís."
Pastora y Profeta, Lic. Alejandra Zangaro
Presidente y Fundadora del Ministerio Internacional Mamás que Oran, 2010
www.mamasqueoran.com



