81-¿Qué es realmente la oración?
Una definición bíblica de la oración desde Génesis hasta Apocalipsis

NOTA 81
¿Qué es realmente la oración?
Una definición bíblica de la oración desde Génesis hasta Apocalipsis
- "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias." Filipenses 4:6
- "Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo..." Hebreos 10:19
Introducción
Después de recorrer la oración a través de toda la Biblia en sus personajes, acontecimientos y aplicaciones prácticas, llegamos a una pregunta fundamental: ¿Qué es realmente la oración?
La respuesta no puede limitarse a una definición devocional ni a una experiencia personal. Debe surgir del testimonio completo de las Escrituras.
- La oración no es simplemente hablar con Dios.
- No es una técnica espiritual.
- No es un mecanismo para obtener lo que deseamos.
- No es una práctica exclusiva de momentos de necesidad.
La Biblia presenta la oración como una respuesta del ser humano al Dios que primero se revela, una comunión viva con el Padre, posible únicamente por la obra redentora de Jesucristo y sostenida por la acción del Espíritu Santo.
- Desde Génesis hasta Apocalipsis, la oración ocupa un lugar central en la relación del pacto entre Dios y Su pueblo.
La pregunta teológica
¿Qué es la oración según toda la Biblia?
La oración es la comunión consciente, reverente y perseverante del creyente con el Dios trino, mediante la cual lo adora, confiesa sus pecados, expresa gratitud, presenta sus necesidades, intercede por otros y se somete a Su voluntad, por medio de Jesucristo y en el poder del Espíritu Santo.
- La oración no cambia el carácter de Dios.
- La oración transforma el corazón del creyente mientras Dios cumple soberanamente Sus propósitos.
El testimonio de toda la Escritura
En el Antiguo Testamento
La oración aparece desde los primeros capítulos de Génesis como expresión de una relación con Dios.
- Enoc caminó con Dios.
- Abraham intercedió.
- Moisés habló con Dios "cara a cara".
- Ana derramó su alma delante del Señor.
- David convirtió la oración en adoración y arrepentimiento.
- Daniel oró aun cuando hacerlo significaba arriesgar su vida.
- Los profetas llamaron continuamente al pueblo a volver a Dios mediante el arrepentimiento y la oración.
La oración nunca fue un rito vacío; siempre estuvo unida al pacto, la fe y la obediencia.
En el Nuevo Testamento
Toda la enseñanza sobre la oración alcanza su plenitud en Jesucristo.
- Jesús enseñó a orar.
- Jesús oró constantemente.
- Jesús intercedió por Sus discípulos.
- Jesús oró en Getsemaní.
- Jesús oró en la Cruz.
Después de Su resurrección continúa intercediendo por los suyos.
- La Iglesia primitiva nació orando, creció orando y enfrentó cada desafío mediante la oración.
Palabras originales
1) Hebreo: תְּפִלָּה (tefilláh)
Es la palabra más frecuente para "oración".
Describe la oración dirigida personalmente a Dios.
- Implica dependencia, adoración y búsqueda del Señor.
2) Hebreo: פָּלַל (palal)
Verbo del cual deriva tefilláh.
- Significa interceder, suplicar, presentarse delante de Dios para pedir Su intervención.
La oración bíblica siempre reconoce la autoridad del Señor.
3) Griego: προσευχή (proseuchḗ)
La palabra principal del Nuevo Testamento para "oración".
- Describe la comunicación reverente con Dios.
Su uso constante muestra que la oración era una práctica permanente de Jesús y de la Iglesia.
4) Griego: δέησις (déēsis)
Súplica.
Enfatiza la necesidad concreta presentada delante de Dios con humildad y dependencia.
La doctrina bíblica
Del estudio de toda la Escritura podemos afirmar que la oración es:
- un privilegio de la gracia;
- un medio establecido por Dios;
- una expresión de fe;
- un acto de adoración;
- una manifestación de dependencia;
- una disciplina espiritual;
- una evidencia de comunión con Dios;
- un instrumento mediante el cual Dios conforma a Su pueblo a la imagen de Cristo.
La oración nunca reemplaza la obediencia.
La verdadera oración conduce a una vida transformada.
Cristo: el centro de toda oración
Ningún ser humano puede acercarse al Padre por sus propios méritos.
Jesucristo abrió el camino mediante Su muerte y resurrección.
Él es nuestro único Mediador.
Toda oración cristiana encuentra su fundamento en Su obra perfecta.
Por eso la oración no es antropocéntrica.
Es profundamente cristocéntrica.
- Oramos al Padre, por medio del Hijo, en el poder del Espíritu Santo.
Implicancias para la Iglesia
La Iglesia no puede sostenerse únicamente mediante programas, recursos o estrategias.
Desde Pentecostés hasta hoy, la oración continúa siendo uno de los principales medios de gracia dados por Dios para:
- adorar;
- discernir Su voluntad;
- fortalecer la fe;
- perseverar en medio del sufrimiento;
- anunciar el Evangelio;
- edificar el cuerpo de Cristo.
Una iglesia que deja de orar comienza a depender de sí misma.
Aplicación para Mamás que Oran
Como Ministerio Internacional Mamás que Oran afirmamos que la oración no constituye solamente una actividad del creyente.
Es un estilo de vida centrado en Cristo.
- Oramos porque Dios nos amó primero.
- Oramos porque Cristo abrió el acceso al Padre.
- Oramos porque el Espíritu Santo mora en nosotros.
- Oramos para que Dios sea glorificado y Su voluntad sea hecha en nuestra vida, en nuestra familia, en la Iglesia y entre todas las naciones.
La Oración de Alejandra por las Mamás que Oran
Padre amado:
Gracias porque, por medio de Jesucristo, puedo acercarme confiadamente a Tu presencia.
Enséñame a comprender cada vez más la profundidad del privilegio de la oración.
Que nunca la vea como una obligación religiosa, sino como una comunión viva contigo.
Haz que cada palabra que pronuncie nazca de un corazón que te ama, te reverencia y desea obedecerte.
Forma en mí el carácter de Cristo y haz de mi vida una oración constante para Tu gloria.
En el nombre de Jesús.
Amén.
Modelo de oración
Señor:
Quiero conocerte más profundamente.
Enséñame a orar conforme a Tu Palabra.
Que mi oración esté marcada por la adoración, la fe, la obediencia y la dependencia de Ti.
Permite que cada día crezca en comunión contigo y refleje a Cristo en todo lo que haga.
Amén.
Conclusiones doctrinales
La oración nace de la iniciativa de Dios y no del esfuerzo humano.
Toda oración cristiana es posible únicamente por la obra de Jesucristo.
El Espíritu Santo sostiene e impulsa la vida de oración del creyente.
La oración es uno de los medios de gracia establecidos por Dios para santificar a Su pueblo.
- El propósito supremo de la oración es la gloria de Dios.
Por la Pastora y Profeta, Lic. Alejandra Zangaro
Presidente y Fundadora del Ministerio Internacional Mamás que Oran, 2010
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