AMÓS: La voz de Dios que despierta
Nota final de la Serie, una Mamá que se convierte en la voz de Dios para esta generación - Lo crees? Porque para el que cree TODO es posible!

AMÓS: La voz de Dios que despierta
NOTA FINAL DE CIERRE
“DESPIERTAS PARA ESTE TIEMPO”
Hoy, Amós te habla a vos y a mí, Alejandra
Llegamos al final de este recorrido.
Caminamos juntos desde Tecoa hasta la restauración.
§ Vimos naciones confrontadas.
§ Vimos corazones examinados.
§ Vimos injusticias denunciadas.
§ Vimos advertencias ignoradas.
§ Vimos intercesión que cambió circunstancias.
§ Vimos hambre de la Palabra.
Y finalmente vimos a Dios levantar lo que parecía perdido.
Pero ahora debo decirte algo importante:
El propósito de Dios nunca fue que terminaras una Serie.
§ El propósito de Dios es que Su Palabra te transforme.
No fui enviado solamente para que entendieras mis profecías.
§ Fui enviado para que escucharas la voz de Dios.
Porque la información no transforma.
§ La revelación sí.
Y la revelación que no produce obediencia termina siendo solamente conocimiento.
Por eso hoy te pregunto:
1. ¿Qué cambió en vos mientras leías estas páginas?
2. ¿Escuchaste la voz de Dios?
3. ¿Volviste a buscarlo?
4. ¿Te arrepentiste donde era necesario?
5. ¿Volviste a la Palabra?
6. ¿Intercediste por tu familia?
7. ¿Permitiste que Cristo ocupara nuevamente el centro?
Porque de eso se trata todo.
Lo que aprendimos
Aprendimos que Dios ve.
o Nada escapa a Sus ojos.
o Dios ve las lágrimas que nadie conoce.
o Dios ve las oraciones hechas en silencio.
o Dios ve el cansancio de una mamá.
o Dios ve la fidelidad de una mujer que sigue creyendo.
o Dios ve.
Aprendimos que Dios habla.
o No es un Dios distante.
o No es un Dios silencioso.
o No es un Dios indiferente.
o Sigue hablando por Su Palabra.
o Sigue hablando por Su Espíritu.
o Sigue hablando a quienes tienen oídos para escuchar.
Aprendimos que Dios llama.
o Una y otra vez.
o Con paciencia.
o Con misericordia.
o Con amor.
o Con firmeza.
Aprendimos que Dios busca intercesores.
o Mujeres que no se resignen.
o Mujeres que no acepten la derrota como destino.
o Mujeres que se paren delante de Él y digan: “Señor, ten misericordia.”
Aprendimos que Dios restaura.
o Y esta es una de las verdades más hermosas de todo el libro.
o Dios no termina donde nosotros nos quebramos.
o Dios comienza a restaurar desde allí.
Cristo: el cumplimiento de todo Amós
Al final de este viaje descubrimos algo extraordinario.
El centro del libro nunca fue Amós.
El centro siempre fue Cristo.
Amós apuntó hacia la necesidad de un Salvador.
Jesús es ese Salvador.
Amós habló de justicia.
Cristo es nuestra justicia.
Amós habló de restauración.
Cristo es nuestro Restaurador.
Amós habló de volver a Dios.
Cristo es el camino para volver al Padre.
Amós habló de una esperanza futura.
Cristo es nuestra esperanza eterna.
Por eso, Mamá que Ora, nunca pongas tu confianza en tus fuerzas.
- · Nunca pongas tu esperanza en tu experiencia.
- · Nunca pongas tu seguridad en tus logros.
- · Poné tus ojos en Jesús.
- · Él es suficiente.
- · Él es fiel.
- · Él es poderoso para sostenerte.
Una palabra profética para las Mamás que Oran
Escucho en mi espíritu una palabra para esta generación de mujeres.
Veo mamás cansadas.
Veo mamás que han llorado por sus hijos.
Veo mamás que sienten que sembraron mucho y cosecharon poco.
Veo mujeres que se preguntan si sus oraciones realmente hicieron diferencia.
Y el Señor les dice:
“No te rindas.
Tu oración no fue en vano.
Tu intercesión no fue ignorada.
Tus lágrimas fueron recogidas.
Tus semillas están vivas.
Lo que sembraste en secreto dará fruto a su tiempo.
No abandones el lugar de oración.
No abandones la Palabra.
No abandones tu llamado.
Porque estoy levantando una generación de mujeres que caminarán en discernimiento, autoridad, compasión y verdad.
No serán conocidas solamente por lo que dicen.
Serán conocidas por Mi presencia sobre sus vidas.
Y muchas familias volverán a Mí por causa de sus oraciones.”
Mi bendición final para cada MQO
1. Que el Señor te encuentre despierta.
2. Que tu amor por la Palabra crezca cada día.
3. Que tu casa sea un altar de oración.
4. Que tu familia vea a Cristo reflejado en vos.
5. Que tu fe permanezca firme en las temporadas fáciles y en las difíciles.
6. Que tu voz sea una voz de esperanza.
7. Que tu vida sea una vida de obediencia.
8. Que tus hijos conozcan al Señor.
9. Que tu generación experimente un despertar espiritual.
10. Y que el Dios que tomó a un pastor de Tecoa para hablarle a una nación, también use tu vida para tocar corazones, transformar familias y extender el Evangelio de Jesucristo.
Declaración final
Soy una Mamá que Ora.
Escucho la voz de Dios.
Camino en obediencia.
Intercedo con fe.
Permanezco en Su Palabra.
Vivo para Cristo.
Y por Su gracia, seré una voz de esperanza para mi generación.
En el nombre de Jesús.
Amén.
Dios bendiga a cada Mamá que Ora.
Con amor en Cristo,
Lic. Alejandra Zangaro
Pastora y Profeta
Fundadora del Ministerio Internacional Mamás que Oran



