94-La confesión del pecado y la oración
El camino bíblico hacia una comunión restaurada con Dios
"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad." 1 Juan 1:9

NOTA 94
La confesión del pecado y la oración
El camino bíblico hacia una comunión restaurada con Dios
- "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad." 1 Juan 1:9
- "El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia." Proverbios 28:13
Introducción
Toda persona que ama al Señor desea vivir en comunión con Él.
Sin embargo, mientras permanezcamos en este mundo seguiremos luchando contra el pecado.
- La diferencia entre un creyente maduro y uno inmaduro no consiste en que uno nunca peque y el otro sí.
- La diferencia está en la respuesta que cada uno da cuando el Espíritu Santo trae convicción de pecado.
Las Escrituras nos muestran que la confesión sincera no nos aleja de Dios.
- Nos conduce nuevamente a Sus brazos.
La confesión no disminuye la gracia.
- La exalta.
La pregunta teológica
¿Por qué debemos confesar nuestros pecados si Cristo ya murió por ellos?
La muerte de Jesucristo aseguró completa y definitivamente el perdón de todos los pecados de quienes creen en Él.
- La confesión no añade nada a la obra perfecta de Cristo.
- Tampoco compra nuevamente el perdón.
- La confesión restaura la comunión con el Padre, fortalece nuestra sensibilidad espiritual y nos ayuda a vivir en santidad.
- No confesamos para volver a ser hijos.
- Confesamos porque ya somos hijos y deseamos vivir cerca de nuestro Padre.
El testimonio de toda la Escritura
En el Antiguo Testamento
- David confesó profundamente su pecado después de ser confrontado por el profeta Natán (Salmo 51).
- Daniel confesó no solamente sus propios pecados, sino también los de su pueblo (Daniel 9).
- Nehemías comenzó su oración reconociendo el pecado de Israel.
- Los profetas llamaron constantemente al arrepentimiento y al regreso al Señor.
- En toda la historia bíblica vemos que Dios recibe con misericordia al corazón verdaderamente arrepentido.
En el Nuevo Testamento
- Juan afirma que Dios es fiel y justo para perdonar al creyente que confiesa sus pecados.
- Santiago exhorta a los creyentes a confesarse sus faltas unos a otros y a orar mutuamente (Santiago 5:16).
- Jesús enseñó la parábola del fariseo y el publicano, mostrando que Dios recibe al pecador que clama humildemente por misericordia.
- Pedro fue restaurado por Cristo después de haberlo negado.
- Toda la enseñanza del Nuevo Testamento muestra que la gracia produce arrepentimiento y una vida transformada.
Palabras originales
1) Hebreo: יָדָה (yādāh)
Además de significar "dar gracias", en determinados contextos también significa confesar, reconocer públicamente.
Describe el acto de reconocer sinceramente delante de Dios aquello que Él ya conoce.
2) Hebreo: שׁוּב (shûb)
Significa volver, regresar, apartarse del pecado.
Expresa el verdadero arrepentimiento que conduce nuevamente al Señor.
3) Griego: ὁμολογέω (homologéō)
Significa confesar, reconocer, estar de acuerdo.
Confesar el pecado significa estar de acuerdo con Dios respecto a la gravedad de nuestro pecado.
4)Griego: μετάνοια (metánoia)
Significa arrepentimiento, un cambio de mente que produce un cambio de dirección y de conducta.
No consiste únicamente en sentir tristeza.
Produce una vida transformada.
¿Cómo debe ser nuestra confesión?
La Biblia enseña que la verdadera confesión es:
- sincera;
- específica;
- humilde;
- acompañada de arrepentimiento;
- unida al deseo de abandonar el pecado;
- basada completamente en la gracia de Cristo;
- seguida por una vida de obediencia.
No consiste simplemente en sentir culpa.
- Consiste en volver al Padre con confianza en Su misericordia.
Cristo: el fundamento de nuestro perdón
Toda verdadera confesión descansa sobre la obra perfecta de Jesucristo.
- Él llevó nuestros pecados sobre la cruz.
- Él pagó completamente nuestra deuda.
- Él es nuestro Abogado delante del Padre.
Gracias a Su sacrificio podemos acercarnos con plena confianza para recibir misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
La confesión no mira primero nuestro pecado.
Mira primero a nuestro Salvador.
Implicancias para la Iglesia
- Una iglesia saludable no es una iglesia formada por personas perfectas.
- Es una iglesia donde existe arrepentimiento genuino, restauración y crecimiento en santidad.
- La confesión fortalece la comunión, promueve la humildad y protege a la Iglesia de la hipocresía.
- Cuando Cristo ocupa el centro, la gracia y la verdad caminan juntas.
Aplicación al Ministerio Internacional Mamás que Oran
Como Ministerio Internacional Mamás que Oran queremos formar mujeres que vivan diariamente bajo la luz de la Palabra de Dios.
No escondemos nuestros pecados delante del Señor.
Los confesamos con humildad, confiando plenamente en la gracia obtenida por Jesucristo.
Queremos que nuestros hogares sean lugares donde el perdón, la reconciliación y el arrepentimiento formen parte de la vida cotidiana.
Una mamá que reconoce sus errores delante de Dios también enseña a sus hijos el valor de la humildad, del perdón y de la restauración.
La Oración de la Profeta Alejandra por las Mamás que Oran
Padre celestial:
Hoy me acerco a Tu presencia con un corazón humilde, reconociendo que necesito diariamente Tu gracia y Tu misericordia.
Gracias porque en Jesucristo encuentro perdón completo y restauración. Gracias porque no me rechazas cuando vengo a Ti con un corazón arrepentido.
Te ruego por cada mamá del Ministerio Internacional Mamás que Oran. Examina nuestros corazones por medio de Tu Espíritu Santo. Muéstranos aquello que necesita ser transformado y danos la humildad para reconocer nuestros pecados delante de Ti.
Líbranos del orgullo, de la dureza de corazón y de toda actitud que nos aleje de Tu presencia. Forma en nosotras un espíritu sensible a Tu voz y dispuesto a obedecerte.
Haz que nuestros hogares sean lugares donde el perdón sea una realidad, donde la reconciliación venza al resentimiento y donde nuestros hijos aprendan que la verdadera grandeza consiste en caminar humildemente delante de Dios.
Cumple la visión que has dado al Ministerio Internacional Mamás que Oran: alcanzar a todas las mamás del mundo con el Evangelio de Jesucristo, para que millones de mujeres experimenten el gozo del perdón, la restauración y la comunión con el Padre por medio del Hijo.
A Ti sea toda la gloria, toda la honra y toda la alabanza.
En el nombre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Amén.
Modelo de oración
Padre celestial:
Reconozco delante de Ti mis pecados.
Gracias porque Jesucristo pagó completamente por ellos en la cruz.
Perdóname, límpiame y transforma mi corazón.
Ayúdame a apartarme del pecado y a vivir cada día más cerca de Ti.
Que mi vida refleje el carácter de Cristo y glorifique Tu Nombre.
En el nombre de Jesús.
Amén.
Conclusiones doctrinales
- La confesión no añade nada a la obra perfecta de Cristo; restaura nuestra comunión con el Padre.
- El verdadero arrepentimiento produce una vida transformada.
- La gracia de Dios conduce al creyente a la santidad y no a la indiferencia frente al pecado.
- Jesucristo es el único fundamento del perdón y de la reconciliación con Dios.
- Una vida de confesión continua fortalece la comunión con Dios y el crecimiento espiritual.
Por la Pastora y Profeta, Lic. Alejandra Zangaro
Presidente y Fundadora del Ministerio Internacional Mamás que Oran, 2010
www.mamasqueoran.com



