89-La voluntad de Dios y la oración
¿Qué significa orar conforme a Su voluntad?

NOTA 89
La voluntad de Dios y la oración
¿Qué significa orar conforme a Su voluntad?
- "Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye." 1 Juan 5:14
- "Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra." Mateo 6:10
Introducción
Todo creyente sincero desea que Dios responda sus oraciones.
Sin embargo, la Biblia enseña que existe una condición fundamental para orar con verdadera confianza: Pedir conforme a la voluntad de Dios.
Esta verdad puede generar muchas preguntas.
- ¿Cómo conocer la voluntad de Dios?
- ¿Significa que nunca podemos presentar nuestros deseos?
- ¿Debe el creyente resignarse pasivamente a todo lo que sucede?
Las Escrituras muestran que la voluntad de Dios no limita la oración; le da dirección, propósito y esperanza.
La pregunta teológica
¿Qué significa orar conforme a la voluntad de Dios?
- Orar conforme a la voluntad de Dios significa presentar nuestras peticiones con plena confianza en Su carácter, sometiendo nuestros deseos a Su perfecta sabiduría.
No significa dejar de pedir.
Tampoco significa intentar convencer a Dios para que cambie Su propósito.
Significa reconocer que el Padre sabe infinitamente mejor que nosotros qué glorifica Su Nombre y qué produce nuestro mayor bien espiritual.
La verdadera oración transforma primero el corazón del creyente para alinearlo con la voluntad del Señor.
El testimonio de toda la Escritura
En el Antiguo Testamento
- Abraham aceptó la voluntad de Dios respecto a Isaac.
- Moisés pidió entrar en la tierra prometida, pero aceptó la decisión del Señor.
- David consultó continuamente la voluntad de Dios antes de actuar.
- Elías oró conforme a la palabra recibida del Señor.
- Daniel buscó comprender la voluntad de Dios por medio de las Escrituras antes de interceder por Israel.
Todos estos ejemplos muestran que la verdadera oración nace de un corazón dispuesto a obedecer.
En el Nuevo Testamento
- Jesús enseñó a orar: "Hágase tu voluntad."
- En Getsemaní expresó Su deseo delante del Padre, pero concluyó: "No sea como yo quiero, sino como tú." (Mateo 26:39)
- Los apóstoles buscaron constantemente la dirección del Señor antes de tomar decisiones importantes.
- Juan afirma que nuestra confianza descansa en pedir conforme a la voluntad de Dios.
Palabras originales
1) Hebreo: רָצוֹן (rāṣôn)
Significa voluntad, agrado, beneplácito.
Describe aquello que agrada al Señor y expresa Su perfecto propósito.
2) Hebreo: חָפֵץ (ḥāfēṣ)
Significa deleitarse, complacerse, desear.
Frecuentemente expresa el agrado de Dios en aquello que refleja Su carácter santo.
3) Griego: θέλημα (thélēma)
La palabra principal para voluntad en el Nuevo Testamento.
Describe el propósito soberano, perfecto y bueno de Dios.
4) Griego: ἀκούω (akoúō)
Significa oír, escuchar con atención, responder favorablemente.
En 1 Juan 5:14 expresa la certeza de que Dios escucha las oraciones presentadas conforme a Su voluntad.
¿Cómo discernimos la voluntad de Dios?
La Biblia enseña que conocemos la voluntad de Dios por medio de:
- las Sagradas Escrituras;
- el carácter revelado de Dios;
- la obra del Espíritu Santo;
- la sabiduría concedida por Dios;
- la oración perseverante;
- el consejo bíblico de creyentes maduros;
- la obediencia diaria.
- Nunca conoceremos plenamente la voluntad de Dios apartándonos de Su Palabra.
Cristo: el modelo perfecto de sumisión
Jesucristo es el ejemplo supremo de una oración sometida a la voluntad del Padre.
En Getsemaní no negó Su sufrimiento.
Lo presentó delante del Padre.
Pero Su mayor deseo fue glorificar a Dios.
Su oración demuestra que la verdadera fe no consiste en exigir que Dios haga nuestra voluntad, sino en confiar plenamente en la Suya.
Implicancias para la Iglesia
La Iglesia debe enseñar a orar con confianza y, al mismo tiempo, con humildad.
No utilizamos la oración para controlar a Dios.
La utilizamos para caminar en comunión con Él.
Una iglesia que busca la voluntad del Señor antes que sus propios intereses será una iglesia estable, obediente y centrada en Cristo.
Aplicación al Ministerio Internacional Mamás que Oran
Como Ministerio Internacional Mamás que Oran deseamos formar mujeres que aprendan a buscar primero la voluntad de Dios antes que sus propias preferencias.
Cuando oramos por nuestros hijos, matrimonios, familias, iglesias y naciones, lo hacemos con plena confianza en que el Padre conoce el futuro mucho mejor que nosotras.
Esta verdad nos da descanso.
Podemos presentar cada necesidad con libertad, sabiendo que Dios siempre responderá de la manera que más glorifique Su Nombre y produzca el mayor bien para quienes le aman.
Nuestro anhelo no es simplemente recibir respuestas, sino llegar a parecernos cada día más a Jesucristo.
La Oración de la Profeta Alejandra por las Mamás que Oran
Padre celestial:
Gracias porque Tu voluntad es siempre perfecta, buena, agradable y llena de amor.
Hoy intercedo por cada mamá del Ministerio Internacional Mamás que Oran. Enséñanos a confiar en Tus caminos aun cuando no comprendamos Tus tiempos. Líbranos de querer imponer nuestros deseos y forma en nosotras un corazón dispuesto a obedecer con alegría.
Que aprendamos a conocer Tu voluntad por medio de Tu Palabra, a depender de la dirección del Espíritu Santo y a seguir el ejemplo de Jesucristo, quien siempre buscó hacer Tu voluntad.
Cuando oremos por nuestros hijos, nuestras familias y las naciones, ayúdanos a descansar en la certeza de que Tú sabes lo que es mejor.
Haz de nosotras mujeres que amen Tu voluntad más que sus propios planes y que encuentren su mayor gozo en glorificar Tu Nombre.
Cumple la visión que has dado al Ministerio Internacional Mamás que Oran: alcanzar a todas las mamás del mundo con el Evangelio de Jesucristo, para que millones de mujeres aprendan a vivir bajo el señorío de Cristo y la dirección de Tu perfecta voluntad.
A Ti sea toda la gloria, toda la honra y toda la alabanza.
En el nombre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Amén.
Modelo de oración
Padre celestial:
Hoy presento delante de Ti mis deseos, mis cargas y mis necesidades.
Pero por encima de todo deseo que Tu voluntad se cumpla en mi vida.
Enséñame a confiar cuando no comprenda Tus caminos.
Forma en mí un corazón semejante al de Jesucristo, dispuesto a obedecerte en todo.
En el nombre de Jesús.
Amén.
Conclusiones doctrinales
La voluntad de Dios es perfecta, buena y digna de toda confianza.
Orar conforme a Su voluntad fortalece nuestra comunión con Él.
La Palabra de Dios es el principal medio para conocer Su voluntad.
Jesucristo es el modelo perfecto de obediencia y sumisión al Padre.
La verdadera oración transforma al creyente para que viva conforme a la voluntad de Dios y para Su gloria.
Por la Pastora y Profeta, Lic. Alejandra Zangaro
Presidente y Fundadora del Ministerio Internacional Mamás que Oran, 2010
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