68-La oración que llega al trono y prepara el regreso del Rey
Que son las oraciones de los santos

NOTA 68
La oración que llega al trono y prepara el regreso del Rey
- Apocalipsis 5:8
- "Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos."
- Apocalipsis 8:3-4
- "Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos."
- Apocalipsis 22:20
- "El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús."
La oración nunca termina en la tierra
Desde Génesis hasta Judas hemos visto hombres y mujeres levantar sus voces delante de Dios.
Pero Apocalipsis nos revela algo extraordinario.
- Ninguna oración hecha con fe desaparece.
- Ninguna lágrima derramada delante del Padre se pierde.
- Ningún clamor pronunciado en el nombre de Jesucristo cae al vacío.
El cielo recibe nuestras oraciones.
Las guarda.
Las honra.
Las presenta delante del trono del Cordero.
Lo que en la tierra muchas veces parece un simple susurro, en el cielo tiene valor eterno.
Palabras de la oración
- προσευχή (proseuchḗ) – Oración
La misma palabra que acompañó toda esta serie aparece ahora delante del trono de Dios.
La oración no pertenece solamente al tiempo presente.
Tiene valor eterno.
- θυμίαμα (thymíama) – Incienso
Representa la adoración y las oraciones aceptadas por Dios.
Así como el incienso ascendía continuamente en el Tabernáculo, las oraciones del pueblo de Dios suben constantemente delante del Padre.
- Ἀρνίον (Arníon) – El Cordero
Toda oración aceptada llega al Padre únicamente por medio del Cordero, Jesucristo.
Él es el único Mediador.
Toda nuestra confianza descansa en Su sacrificio perfecto.
- ὑπομονή (hypomonḗ) – Perseverancia
Apocalipsis menciona repetidamente la perseverancia de los santos.
La oración perseverante es una marca de quienes permanecen fieles hasta el fin.
- Ἔρχου (Érchou) – Ven
El último clamor de la Biblia es también una oración.
- "Ven, Señor Jesús."
La historia de la oración termina exactamente donde comenzó la comunión entre Dios y el hombre: esperando vivir para siempre en Su presencia.
El cielo está lleno de oración
Quizás imaginamos el cielo únicamente como un lugar de descanso.
Pero Apocalipsis lo presenta lleno de adoración.
Lleno de alabanza.
Lleno de santidad.
Lleno de la gloria del Cordero.
Y en medio de esa adoración aparecen las oraciones de los santos.
Esto significa que Dios da un valor inmenso a cada oración hecha con fe.
La intercesión de una mamá.
El clamor de un niño.
La oración silenciosa de un anciano.
El susurro de un creyente perseguido.
Todo llega delante del trono.
Nada pasa desapercibido.
La oración prepara el Reino
Apocalipsis no presenta una Iglesia pasiva.
Presenta una Iglesia que adora.
Que persevera.
Que vence.
Que intercede.
Que espera.
Cada vez que oramos: "Hágase Tu voluntad", estamos anunciando el Reino de Dios.
Cada vez que oramos por salvación, por justicia, por paz y por el avance del Evangelio, participamos en la obra que el Señor está realizando hasta el día de Su regreso.
La oración no cambia solamente nuestro presente.
También nos prepara para la eternidad.
El último clamor de la Biblia
Es profundamente significativo que la última oración registrada en las Escrituras sea: "Amén; sí, ven, Señor Jesús."
Después de miles de años de historia.
Después de patriarcas.
Profetas.
Reyes.
Apóstoles.
Mártires.
- La Biblia termina orando.
No termina con miedo.
No termina con incertidumbre.
Termina con esperanza.
Toda verdadera vida de oración despierta en el creyente un anhelo creciente por encontrarse con Cristo.
¿Qué significa esto para una Mamá que Ora?
Cada vez que una mamá se arrodilla para orar por sus hijos, por su esposo, por su iglesia o por las naciones, está participando en una obra mucho más grande de lo que puede imaginar.
Sus oraciones ascienden al Padre.
El Cordero las recibe.
El cielo las honra.
Quizás muchas respuestas solo las comprenderá plenamente en la eternidad.
Pero ninguna oración hecha con fe habrá sido en vano.
Mientras el mundo corre detrás de lo pasajero, una Mamá que Ora está invirtiendo en aquello que jamás dejará de existir.
Sus oraciones tienen peso eterno.
Mientras sigo orando...
Hoy decido:
- perseverar en la oración aunque todavía no vea todas las respuestas;
- adorar diariamente al Cordero que abrió el camino hacia el Padre;
- interceder por mi familia, mi iglesia y las naciones;
- vivir con la esperanza del regreso de Jesucristo;
- recordar que ninguna oración hecha con fe se pierde;
- preparar mi corazón para encontrarme un día con mi Señor.
Oración de Ale por las Mamás que Oran
Padre eterno, gracias porque por medio de Jesucristo puedo acercarme libremente a Tu trono. Gracias porque ninguna oración ofrecida con fe queda olvidada delante de Ti. Hoy vuelvo a entregarte mi vida, mi esposo, mis hijos, mi familia y cada mamá del Ministerio Internacional Mamás que Oran. Haznos perseverar hasta el final. Que el Espíritu Santo mantenga viva nuestra fe mientras esperamos el glorioso regreso de Jesucristo. Que nuestras oraciones sean como incienso agradable delante de Tu presencia y que toda nuestra vida glorifique al Cordero que fue inmolado y vive por los siglos de los siglos. Y junto con toda Tu Iglesia decimos: Amén. Sí, ven, Señor Jesús. En Su nombre. Amén.
Modelo de oración
Padre celestial:
Hoy levanto mis ojos hacia Tu trono.
Adoro al Cordero.
Gracias porque recibes mis oraciones.
Enséñame a perseverar.
Haz crecer mi fe.
Que nunca me canse de interceder.
Que mi vida sea un incienso agradable delante de Ti.
Guarda a mi familia.
Extiende Tu Reino.
Salva a los perdidos.
Fortalece a Tu Iglesia.
Y prepara mi corazón para el día glorioso en que veré a Jesucristo cara a cara.
Ven, Señor Jesús.
Amén.
Modelo de crecimiento
- La oración comienza aprendiendo a hablar con Dios.
- Pero alcanza su plenitud cuando toda la vida se convierte en una espera gozosa del regreso de Jesucristo.
La Mamá Desconocida
Hay una mamá que ha orado durante décadas.
Muchas de sus oraciones ya fueron respondidas.
Otras todavía esperan.
Ella no conoce todos los tiempos de Dios.
Pero cada mañana vuelve a doblar sus rodillas.
Y cada noche termina diciendo: "Señor, sigo confiando en Ti."
Quizás nunca sea conocida en esta tierra.
Pero un día llegará al cielo y descubrirá que ninguna de sus oraciones fue olvidada.
El Padre las guardó.
El Cordero las recibió.
Y muchas vidas fueron alcanzadas porque una mujer decidió permanecer fiel en la presencia de Dios.
Mi diario de respuestas
Hoy escribiré:
- ¿Qué oraciones me anima Dios a seguir levantando con perseverancia?
- ¿Estoy viviendo con la esperanza del regreso de Jesucristo?
- ¿Qué significa para mí saber que mis oraciones llegan al trono del Padre?
- ¿Cómo puedo hacer de la adoración una parte permanente de mi vida de oración?
- ¿Qué legado de oración quiero dejar a las próximas generaciones?
Para recordar
"Desde Génesis hasta Apocalipsis, la Biblia nos enseña que la oración une el corazón del creyente con el corazón del Padre. Ninguna oración hecha en el nombre de Jesucristo se pierde. Todas ascienden como incienso delante del trono, fortalecen nuestra fe, transforman nuestra vida y nos preparan para el día glorioso en que veremos al Cordero cara a cara. Hasta entonces, la Iglesia sigue orando con esperanza: 'Amén. Sí, ven, Señor Jesús'."
Ministerio Internacional Mamás que Oran



