63-La oración que nos hace crecer en la gracia
"Que la gracia y la paz os sean multiplicadas."

NOTA 63
NOTA 63
La oración que nos hace crecer en la gracia
- "Gracia y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia." 2 Pedro 1:2-3
- "Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén." 2 Pedro 3:18
Palabras originales
- Pedro comienza deseando que la gracia y la paz sean multiplicadas.
- La palabra "gracia" es χάρις (cháris), el favor inmerecido de Dios que sostiene toda la vida cristiana.
- La palabra "paz" es εἰρήνη (eirḗnē), mucho más que ausencia de conflictos; expresa una vida reconciliada con Dios y descansando en Su voluntad.
- La palabra "conocimiento" es ἐπίγνωσις (epígnōsis), un conocimiento profundo, personal y transformador de Jesucristo.
- Y el verbo "creced" es αὐξάνω (auxánō), que significa desarrollarse continuamente, madurar, avanzar y producir fruto.
Pedro enseña que el creyente nunca permanece estático.
La vida cristiana siempre está llamada a crecer.
La oración multiplica la gracia
- Pedro no dice simplemente: "Que tengan gracia."
Dice: "Que la gracia y la paz os sean multiplicadas."
La oración nos mantiene abiertos a esa obra continua de Dios.
Cada vez que buscamos al Padre, Su gracia nos fortalece nuevamente.
Cada vez que permanecemos delante de Cristo, nuestra paz se profundiza.
- La oración no crea la gracia.
- Nos coloca donde la gracia de Dios continúa obrando.
Conocer más a Jesucristo
Pedro utiliza varias veces la palabra epígnōsis.
No habla de acumular información bíblica.
- Habla de conocer personalmente al Señor.
- Ese conocimiento crece en la comunión.
- Crece en la obediencia.
- Crece en la oración.
No podemos conocer profundamente a alguien con quien nunca hablamos.
De la misma manera, la oración nos permite conocer cada día más el corazón de nuestro Salvador.
Una vida que madura
Pedro escribe poco antes de partir con el Señor.
Sus últimas palabras no son de temor.
Son un llamado a crecer.
La madurez espiritual no ocurre automáticamente con el paso de los años.
Sucede cuando permanecemos cerca de Cristo.
Una vida de oración constante produce:
- Más humildad.
- Más discernimiento.
- Más paz.
- Más confianza.
- Más amor.
- Más semejanza con Jesús.
Ese es el verdadero crecimiento.
¿Qué significa esto para una Mamá que Ora?
Una Mamá que Ora nunca deja de aprender.
Nunca deja de crecer.
Nunca deja de depender del Señor.
Cada día vuelve a abrir la Biblia.
Cada día vuelve a doblar sus rodillas.
Cada día vuelve a decir: "Señor, quiero conocerte más."
Y poco a poco, casi sin darse cuenta, el Espíritu Santo transforma su manera de pensar, de hablar, de amar y de servir.
Sus hijos no solamente escuchan sus oraciones.
También contemplan una vida que refleja cada vez más el carácter de Cristo.
Mientras sigo orando...
Hoy decido:
- buscar conocer más profundamente a Jesucristo;
- crecer diariamente en la gracia de Dios;
- permanecer en comunión constante con el Padre;
- permitir que el Espíritu Santo transforme mi carácter;
- descansar en la paz que solo Cristo puede dar;
- vivir una vida que produzca fruto para la gloria de Dios.
Oración de Ale por las Mamás que Oran
Padre amado, gracias porque Tu gracia nunca deja de sostenerme. Hoy deseo conocerte más profundamente. Que cada momento de oración me acerque más al corazón de Jesucristo. Multiplica Tu paz en mi vida y enséñame a crecer espiritualmente cada día. No permitas que me conforme con una fe superficial. Forma en mí el carácter de Tu Hijo. Bendice a mi esposo, a mis hijos, a mi familia y a cada mamá del Ministerio Internacional Mamás que Oran. Que toda nuestra vida glorifique a Jesucristo hasta el día de Su regreso. En Su nombre. Amén.
Modelo de oración
Padre celestial:
Gracias por Tu gracia inagotable.
Gracias por la paz que encuentro en Tu presencia.
Hoy quiero crecer.
Quiero conocerte más.
Quiero escuchar Tu voz.
Quiero obedecer Tu Palabra.
Que el Espíritu Santo produzca en mí un corazón humilde.
Hazme madurar.
Hazme permanecer firme.
Hazme reflejar cada día más a Jesucristo.
Y que toda mi vida sea para Tu gloria.
En el nombre de Jesús.
Amén.
Modelo de crecimiento
- La oración constante no solamente cambia nuestras circunstancias.
- Nos transforma para parecernos cada día más a Cristo.
La Mamá Desconocida
Hay una mamá que lleva muchos años caminando con el Señor.
Todavía ora con la misma sencillez.
Todavía abre su Biblia con el mismo deseo.
Todavía le dice: "Señor, enséñame."
Y esa actitud mantiene joven su fe.
Porque quien nunca deja de buscar a Cristo nunca deja de crecer.
Quizás el mayor milagro que Dios está haciendo en su vida no sea una respuesta inmediata.
Quizás sea convertirla, poco a poco, en una mujer que refleja el corazón de Jesús.
Mi diario de respuestas
Hoy escribiré:
- ¿Estoy creciendo en mi conocimiento personal de Jesucristo?
- ¿Cómo ha transformado la oración mi carácter durante este último tiempo?
- ¿En qué área necesito depender más de la gracia de Dios?
- ¿Qué paso concreto puedo dar hoy para profundizar mi comunión con el Señor?
- ¿Qué cambios están viendo mi familia y quienes me rodean como fruto de mi vida de oración?
Para recordar
"La oración es el lugar donde la gracia de Dios nos sostiene, la paz de Cristo se multiplica y el Espíritu Santo nos hace crecer continuamente hasta reflejar la imagen de nuestro Salvador."
Ministerio Internacional Mamás que Oran



