56-La oración que abraza al mundo
"Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad." 1 Timoteo 2:1-4

NOTA 56
La oración que abraza al mundo
- "Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad." 1 Timoteo 2:1-4
Palabras originales
En este pasaje, el Espíritu Santo inspira a Pablo a utilizar cuatro palabras diferentes para la oración. Cada una revela una dimensión distinta de nuestra comunión con Dios.
- δέησις (déēsis) – Rogativas
- Es la oración nacida de una necesidad concreta. Es el clamor de quien reconoce que solo Dios puede intervenir.
- προσευχή (proseuchḗ) – Oraciones
- Es la palabra más amplia para la oración. Habla de la comunión reverente con Dios, de acercarse al Padre con adoración y dependencia.
- ἔντευξις (énteuxis) – Peticiones o intercesiones
- Describe el acto de acercarse confiadamente para hablar en favor de otra persona.
- Aquí aparece el corazón de la intercesión.
- No solo presentamos nuestras necesidades.
- Presentamos personas.
- Familias.
- Ciudades.
- Naciones.
- Gobiernos.
- Generaciones.
- εὐχαριστία (eucharistía) – Acciones de gracias
- Toda verdadera oración termina reconociendo la bondad y la fidelidad de Dios.
- Una iglesia que deja de agradecer termina enfocándose únicamente en los problemas.
- Una mamá agradecida recuerda continuamente quién gobierna la historia.
El corazón misionero de la oración
Este pasaje comienza con una expresión muy significativa:
- "Ante todo..."
Antes de organizar.
Antes de planificar.
Antes de enseñar.
Antes de servir.
Antes de cualquier estrategia.
- La prioridad de la Iglesia es orar.
Pero Pablo sorprende diciendo por quién debemos orar.
No dice solamente por nuestra familia.
Ni únicamente por nuestra congregación.
Dice:
- "Por todos los hombres."
El corazón de Dios siempre ha sido más grande que nuestros propios límites.
La oración rompe nuestras fronteras y nos lleva a amar a quienes quizás nunca conoceremos personalmente.
Cada vez que una mamá ora por el mundo, su corazón comienza a parecerse un poco más al corazón del Padre.
Orar también por las autoridades
Pablo escribe estas palabras cuando gobernaba el emperador Nerón, un gobernante que más tarde perseguiría duramente a los cristianos.
Sin embargo, Pablo no enseña odio.
No enseña desprecio.
No enseña venganza.
- Enseña intercesión.
Porque la Iglesia transforma la historia mucho más desde sus rodillas que desde sus discusiones.
Orar por quienes gobiernan no significa aprobar todas sus decisiones.
Significa reconocer que Dios sigue siendo soberano sobre toda autoridad humana.
Cuando la Iglesia deja de interceder por sus gobernantes, pierde una de las responsabilidades que Dios le encomendó.
El deseo del corazón de Dios
Quizás el versículo más conmovedor de este pasaje sea el siguiente:
- "...el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad."
- Aquí descubrimos el corazón evangelístico de la oración.
Cada persona por la que oramos tiene un valor inmenso delante de Dios.
El Padre sigue buscando al perdido.
Cristo sigue llamando al pecador.
El Espíritu Santo sigue convenciendo de pecado, de justicia y de juicio.
Por eso nunca debemos dejar de orar por quien todavía no conoce a Jesucristo.
- Mientras hay vida, hay esperanza.
- Mientras hay oración, seguimos creyendo que Dios puede hacer milagros.
¿Qué significa esto para una Mamá que Ora?
- Una Mamá que Ora no limita su intercesión a su propio hogar.
- Ora por sus hijos.
- Por sus nietos.
- Por su esposo.
- Pero también ora por la maestra que enseña a sus hijos.
- Por el médico que los atiende.
- Por los vecinos.
- Por los gobernantes.
- Por los jueces.
- Por quienes trabajan en seguridad.
- Por los Misioneros.
- Por las iglesias perseguidas.
- Por los refugiados.
- Por las mamás que lloran solas.
- Por las mujeres víctimas de trata.
- Por quienes viven en medio de guerras.
- Por los niños abandonados.
- Por quienes nunca han escuchado el nombre de Jesús.
- El corazón de una verdadera intercesora comienza a parecerse al corazón del Padre.
- Y cuanto más conoce a Dios, más amplio se vuelve su amor.
Mientras sigo orando...
Hoy decido:
- interceder diariamente por otras personas y no solamente por mí;
- orar por quienes ejercen autoridad en mi ciudad y en mi nación;
- presentar delante del Padre a quienes aún no conocen a Cristo;
- agradecer antes de ver las respuestas;
- pedir que el Espíritu Santo despierte un amor más profundo por las almas;
- hacer de la intercesión una expresión permanente del amor de Dios.
Oración de Ale
Padre amado, gracias porque Tu amor alcanza a todas las personas. Perdóname cuando mi oración ha sido demasiado pequeña y demasiado centrada en mis propias necesidades. Hoy quiero abrazar con mi intercesión aquello que abraza Tu corazón. Te presento a mi familia, a mis hijos, a mi esposo, a mi nación y a las naciones de la tierra. Oro por quienes gobiernan, por quienes sufren, por quienes aún no te conocen y por quienes han perdido la esperanza. Derrama Tu Espíritu Santo sobre ellos. Que muchos lleguen al conocimiento salvador de Jesucristo. Haz de mí una mujer cuya oración refleje Tu amor por el mundo. En el nombre de Jesús. Amén.
Modelo de oración
Padre celestial:
Aquí estoy delante de Ti.
No vengo solamente por mis necesidades.
Hoy vengo también por otros.
Te presento a quienes gobiernan.
A los que sirven con justicia.
A quienes necesitan salvación.
A los enfermos.
A los perseguidos.
A las familias quebrantadas.
A los niños.
A las madres.
A los pueblos donde todavía no se conoce el Evangelio.
Que Tu Reino siga avanzando.
Que Jesucristo sea anunciado.
Que el Espíritu Santo convenza corazones.
Y que mi vida nunca deje de participar en Tu obra mediante la oración.
En el glorioso nombre de Jesús.
Amén.
Modelo de crecimiento
- Una vida madura de oración deja de girar alrededor del "Señor, ayúdame" y comienza a decir cada vez más: "Señor, ¿a quién quieres que hoy lleve delante de Tu trono?"
La Mamá Desconocida
Hay una mamá que nadie conoce.
Su nombre no aparece en ningún libro.
Nadie la entrevista.
Nadie la aplaude.
Pero cada mañana abre su Biblia.
Se arrodilla.
Y comienza a nombrar personas delante del Padre.
Algunas viven cerca.
Otras están al otro lado del mundo.
Ella quizás nunca vea muchas de esas respuestas.
Pero un día, en la eternidad, descubrirá que muchas vidas fueron alcanzadas porque una mujer decidió creer que Dios escucha la oración.
Quizás esa mamá seas tú.
Y quizás el mayor impacto de tu vida no sea aquello que hiciste con tus manos, sino aquello que Dios hizo porque un día decidiste interceder.
Mi diario de respuestas
Hoy escribiré:
- ¿Por quién me está llamando Dios a interceder con mayor perseverancia?
- ¿Estoy incluyendo en mis oraciones a quienes ejercen autoridad sobre mi ciudad y mi nación?
- ¿Cuándo fue la última vez que oré específicamente por la salvación de alguien?
- ¿Qué personas olvidadas por la sociedad puedo comenzar a presentar diariamente delante del Padre?
- ¿Cómo puedo enseñar a mis hijos y a las nuevas generaciones a desarrollar un corazón intercesor?
Para recordar
"La oración más parecida al corazón del Padre es aquella que lleva delante de Su trono a personas que quizás nunca podrán agradecerte, pero que Dios ama profundamente."
Ministerio Internacional Mamás que Oran



