47-Cuando una mamá descubre que el Espíritu Santo ora con ella y la sostiene en su debilidad
"Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles." Romanos 8:26

NOTA 47
EPÍSTOLA A LOS ROMANOS
Cuando una mamá descubre que el Espíritu Santo ora con ella y la sostiene en su debilidad
- "Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles." Romanos 8:26
La Palabra de Dios
Toda Mamá Que Ora ha experimentado momentos en los que las palabras parecen no alcanzar.
Hay días en los que el dolor es tan profundo que no sabemos cómo orar.
Hay circunstancias tan complejas que no encontramos las palabras correctas.
Romanos nos da una esperanza maravillosa.
Cuando nuestra oración parece débil...
- El Espíritu Santo no nos abandona.
Él viene en nuestra ayuda.
Ora con nosotros.
Intercede conforme a la perfecta voluntad del Padre.
La fortaleza de la oración no depende de nuestra elocuencia.
- Depende de la gracia de Dios y de la obra del Espíritu Santo.
La palabra original
συναντιλαμβάνομαι — SYNANTILAMBANOMAI
Transliteración: Synantilambánomai
Idioma: Griego
Significado principal
Según los principales léxicos del griego del Nuevo Testamento, Synantilambánomai significa:
- tomar la carga junto con otro,
- ayudar activamente,
- sostener a quien no puede cargar solo.
- No describe una ayuda distante.
Describe a alguien que se coloca a nuestro lado para llevar la carga con nosotros.
Así actúa el Espíritu Santo en la vida de oración.
Importante para la exactitud
- Romanos 8:26 no enseña que el Espíritu Santo ore en lugar del creyente.
- Tampoco enseña que la oración humana deje de ser necesaria.
El texto enseña que el Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad e intercede por nosotros conforme a la voluntad de Dios.
Nuestra oración y Su intercesión no se oponen.
Se complementan.
El contexto de Romanos
En el capítulo 8, el apóstol Pablo habla de la esperanza del creyente en medio del sufrimiento.
La creación gime.
Los creyentes gimen.
- Y el Espíritu Santo intercede.
La oración se desarrolla en un mundo marcado por el dolor, pero sostenido por la esperanza de la redención final.
Lo que este libro nos enseña acerca de la oración
- La oración no requiere perfección.
- Requiere dependencia.
- Cuando no sabemos cómo orar, el Espíritu Santo continúa obrando.
- Él fortalece nuestra fe, dirige nuestras peticiones y nos sostiene mientras esperamos el cumplimiento de las promesas de Dios.
Lo que NO enseña este pasaje
- Este pasaje no enseña que podamos orar de cualquier manera sin crecer en el conocimiento de la voluntad de Dios.
Al contrario, nos anima a depender del Espíritu mientras seguimos creciendo en la Palabra y en la comunión con el Señor.
Lo que este pasaje nos revela acerca del Padre
- El Padre conoce perfectamente nuestro corazón.
- Escucha nuestras oraciones.
- Y recibe la perfecta intercesión del Espíritu Santo.
- Nunca deja solos a Sus hijos.
Lo que este pasaje nos revela acerca de Jesucristo
- Jesucristo es nuestro Salvador y también nuestro gran Intercesor.
- Romanos 8:34 declara que Él está a la diestra del Padre e intercede por nosotros.
- Así, el creyente cuenta con la obra del Hijo y con la ayuda del Espíritu Santo.
- Nuestra esperanza descansa completamente en Cristo.
Lo que este pasaje nos revela acerca del Espíritu Santo
- El Espíritu Santo conoce nuestras debilidades.
- Nos fortalece.
- Nos consuela.
- Nos guía.
- Intercede conforme a la voluntad del Padre.
- Y nunca deja de acompañarnos en la oración.
Cinco principios de oración que aprendemos en Romanos
1. Dios escucha aun cuando nuestras palabras son insuficientes.
2. El Espíritu Santo fortalece nuestra vida de oración.
3. Jesucristo continúa intercediendo por Su pueblo.
4. La oración nace de la dependencia y no de la autosuficiencia.
5. La esperanza sostiene la perseverancia en la oración.
Aplicación para una Mamá que Ora
Si hoy no encuentras las palabras...
No abandones la oración.
Permanece delante del Padre.
Abre tu corazón.
Lee Su Palabra.
Confía.
El Espíritu Santo conoce aquello que ni siquiera puedes expresar.
Tu silencio delante de Dios también puede convertirse en una oración sostenida por Su gracia.
Mientras sigo orando...
Mientras sigo orando...
- Confiaré en el Padre.
- Descansaré en la obra de Jesucristo.
- Dependeré del Espíritu Santo.
- Perseveraré con esperanza.
- Esperaré el tiempo perfecto del Señor.
La Semilla de Hoy
- Lee Romanos 8 completo.
- Subraya todas las referencias al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
- Observa cómo toda la Trinidad participa en la seguridad y en la vida de oración del creyente.
Acción MQO del Día
- ¿Qué carga necesito dejar hoy completamente en las manos del Señor?
- ¿En qué área de mi vida necesito depender más del Espíritu Santo al orar?
- ¿Cómo puedo fortalecer mi confianza en la intercesión de Jesucristo?
Mirando a las Naciones
Hoy oramos por todas las mamás que oran entre lágrimas.
Que el Padre las sostenga.
Que Jesucristo las fortalezca.
Que el Espíritu Santo las consuele y las ayude en su debilidad.
La Mamá Desconocida
Hoy intercedemos por:
- mamás que atraviesan enfermedades,
- mujeres que han perdido un ser querido,
- mamás que oran por hijos alejados del Señor,
- mujeres agotadas emocionalmente,
- creyentes que sienten que ya no saben cómo orar.
Padre, rodéalas con Tu paz y recuérdales que nunca oran solas.
La Oración de Ale por las Mamás que Oran
Padre amado:
Gracias porque conoces cada lágrima y cada carga que llevamos.
Hoy oro por cada Mamá que Ora.
Cuando nuestras fuerzas se agoten, recuérdanos que Tu Espíritu Santo viene en nuestra ayuda.
Gracias porque Jesucristo vive para interceder por nosotros.
Enséñanos a descansar en Tu gracia y a perseverar aun cuando no entendamos todas las circunstancias.
Que ninguna mamá abandone el altar por sentirse débil.
Haznos experimentar la suficiencia de Tu amor y la fidelidad de Tus promesas.
Que nuestra confianza descanse siempre en Ti.
En el nombre de Jesucristo.
Amén.
Modelo de Oración
Padre celestial:
Reconozco mi debilidad.
Gracias porque no camino sola.
Gracias por Jesucristo, mi Salvador e Intercesor.
Gracias por el Espíritu Santo, que me ayuda cuando no sé cómo orar.
Fortalece mi fe.
Enséñame a confiar en Tu perfecta voluntad.
Y haz que mi vida glorifique Tu Nombre.
En el nombre de Jesús.
Amén.
SYNANTILAMBANOMAI
- Ayuda.
- Intercesión.
- Esperanza.
- Espíritu Santo.
La oración en una frase
Una mamá que reconoce su debilidad descubre que nunca ora sola: el Padre escucha, Jesucristo intercede y el Espíritu Santo la ayuda para que su oración llegue conforme a la perfecta voluntad de Dios.



